Con el desembarco (no concretado) de Uber en Buenos Aires, el concepto de “economía colaborativa” pasó de discutirse en ámbitos especializados a la cabina de un taxi. Mientras, la empresa se promociona como un servicio que participa de este paradigma. Incluso la expresión “uberización” se refiere, en general, a la creación de un modelo de economía colaborativa en cualquier ámbito, desde comida hasta lavandería. Más allá de esta identificación sostenida por la empresa, muchos expertos en sharing economy ponen matices sobre este enfoque. Uno de ellos es Neal Gorenflo, cofundador de Shareable.net (“compartible”) y asesor del gobierno de Seúl, una ciudad avanzada en este tema que, en medio de las quejas, planea prohibir Uber. El autor de Políticas para ciudades colaborativas llega para disertar en “Comunes”.