En su primera novela, Calle Este-Oeste, el abogado Philippe Sands reconstruyó su historia familiar a través de los dos juristas que acuñaron los conceptos de genocidio y crímenes contra la humanidad, Hans Frank, gobernador de la Polonia ocupada durante la Segunda Guerra Mundial, y Leon Buchholz, abuelo del autor y único sobreviviente de una familia de ochenta judíos asesinados por el nazismo. En ese texto dramático pero magnético, el autor se ocupó de las víctimas del Holocausto y los juicios de Núremberg.
Como un efecto de asimilación de su propia historia, en Ruta de escape el autor se centra ahora en los verdugos. Allí retrata la historia de Otto Wächter, jerarca nazi gobernador de Galitzia y Cracovia y responsable del asesinato de 525 mil judíos. El escritor recompone la vida del “carnicero de Lemberg” a partir del archivo de su esposa Charlotte Bleckmann (el intercambio de cartas entre ambos, recortes de prensa, fotos, diarios y memorias) y los encuentros que el profesor de Derecho Internacional del University College de Londres mantuvo con el hijo de ambos, el tenedor de los archivos.